El Carnaval de Cholula

650true dots bottomright 450true false 800http://www.hostaldesanpedro.com/wp-content/plugins/thethe-image-slider/style/skins/frame-black
  • 5000 fade false 60 bottom 30
    Slide1
  • 5000 fade false 60 bottom 30
    Slide2
  • 5000 fade false 60 bottom 30
    Slide3
  • 5000 fade false 60 bottom 30
    Slide4
  • 5000 fade false 60 bottom 30
    Slide5

Una de las fiestas mas polémicas en la ciudad de Cholula la constituye el carnaval. Durante esta fiesta, alrededor de 4000 pobladores de la zona asisten a las calles atuendos con vistosos trajes y armados con mosquetones con los que disparan estruendosos cartuchos de polvora al aire. La fiesta llena el espacio de un ambiente lúdico en el que un tanto en broma, un tanto en serio, el cholulteca sale a “tomar con las armas” el espacio social invadido durante años por foráneos, quienes habitan su ciudad, rigen como autoridad, o pasean como turistas.

Como una gran obra de teatro que en tres actos resume, expresa y presenta al espectador la historia, cultura e identidad de un pueblo, revividos y encarnados por sus propios habitantes. Uno de estos episodios, de gran importancia para el Estado y para todo el país, es la Batalla de Puebla de 1862, en la que los mexicanos derrotaron al ejército francés. Para su representación, se forman diversos batallones que darán vida a ambos ejércitos. El ejército invasor se compone de zuavos, turcos y zapadores; mientras que el victorioso ejército mexicano está conformado por los indios serranos, zacapoaxtlas y apaches. Ambos bandos se enfrentarán en una dura batalla, disparando sus mosquetones cargados con pólvora, que entre la humareda y el estruendo que provocan, dan un gran realismo a la escena. Sin embargo, la historia ha dicho ya cómo acabará este enfrentamiento: los franceses tendrán que sufrir, como cada año, su tradicional derrota. Otra historia que se presenta es la del bandido, héroe, leyenda y, en algunos sitios, hasta santo, Agustín Lorenzo; personaje del siglo XIX que se robó a la hija del corregidor de Huejotzingo. La historia o leyenda de Agustín Lorenzo también está rodeada de elementos de gran espectacularidad. El bandido llega a caballo entre música, cohetes y tiros al pie del Palacio Municipal. Después de haberle enviado una carta a su amada con uno de sus ayudantes, el mismo Agustín Lorenzo sube por una escalera de cuerda hasta el primer piso del edificio y ayuda a descender a su futura novia, que va ya vestida de blanco, concretando así el rapto e iniciado la persecución. En este momento es posible observar del otro lado de la plaza el tercer episodio que se representa durante el carnaval: un matrimonio indígena que simboliza la primera unión que se realizó en este lugar bajo el rito católico. Sin embargo, la historia de los prófugos amantes no ha terminado: alrededor de las tres de la tarde, un sacerdote une en matrimonio a Agustín Lorenzo con la hija del corregidor; pero la leyenda no tiene un final feliz: la historia culmina cuando algunos soldados disparan e incendian la choza en la que supuestamente se encontraba la mítica pareja.

Para los integrantes de los batallones de los barrios y el centro, el carnaval es una fiesta, una tradición y una forma de defender su identidad como miembro orgullosos de dicho barrio, o de dicha ciudad. El pertenecer a un batallón es, en cierta forma, demostrar que se esta listo para defender el espacio – ciudad, y la identidad cholulteca. Para un carnavalero, pertenecer a un batallón no es un juego, aunque pareciera serlo cuando se observa la actitud lúdica y festiva que muestran mientras bailan al ritmo de una música alegre, y detonan sus mosquetones al cielo mostrando estilo, valor y técnica en cada disparo. El carnavalero ha gastado tiempo, recursos económicos y dedicación al preparar su atuendo, y cada año trata de mejorarlo creando su propio estilo y dando un toque de personalidad a su vestimenta. Además, se ha hecho diestro en el arte de manipular su arma y de bailar mientras desfila bajo el rallo del sol. Hombres, mujeres y niños se preparan por meses (e incluso años) ahorrando, gastando, trabajando, comprando, decorando el atuendo que representa en si mismo su uniforme de valiente soldado – guerrero que defiende su ciudad y su forma de entenderla convertida en tradición viva.

Mientras tanto el turista curioso se pasea, un tanto admirado, un tanto asustado, entre los estruendos ensordecedores y el olor a polvora que invade la totalidad de la ciudad. Para el turista la fiesta podría ser atractiva por tratarse de un caso extremo dentro de las tradiciones modernas de la cultura popular mexicana. Pocas son las fiestas que en nuestro país se comparan con esta fiesta, no solo por la cantidad de gente que en ella participa, si no también por los recursos que se gastan, por lo que representa y por los riesgos que implica. El turista no puede entender del todo el sentimiento de aquel que se esconde bajo la mascara, una mascara que esconde la irreverencia del que en el anonimato se siente libre para ser quien fuera de la fiesta no es, un ser casi mágico, que con un sentido del humor un tanto satírico se burla de las autoridades y les dice con bailes , gritos y disparos “esta es mi ciudad y aquí quien manda es el pueblo”. Toman la plaza, los batallones “toman el portal ” y lo rescatan de las autoridades, que siendo establecidas por el gobierno son legales , mas no legitimas a los ojos de los herederos de la mas antigua ciudad viva en el mundo. Son ellos, los hijos de barrio, quienes llevan en su sangre la herencia de los antiguos pobladores (los mas antiguos pobladores de la mas antigua ciudad en el mundo), son ellos los guardianes de estas tierras, que por un instante se tornan combatientes fieros y les recuerdan a los que observan “esta es mi tierra y la defenderé con mi vida”…pero luego…luego sigue el juego, y del juego la fiesta, y de la fiesta engolosinados los participantes, ya entrados en el tiempo mágico surgen pasiones y caen heridos, a veces la autoridad retoma su posición y trata de controlar pasiones, alegrías y emociones que todas unidas en un escenario de 4000 almas se convierten en vinculo del pasado y el presente.

Fecha en la que se lleva acabo esta festividad:

La fecha exacta varía año con año pero este famoso carnaval inicia el fin de semana anterior al Miércoles de ceniza y culmina el Martes siguiente.